Hoy traemos un post nuevo de la iniciativa "Hoy Compartimos", en la que 23 bloggers de diferentes procedencias, nos unimos para hablar de un mismo tema, una vez al mes, todos a la vez!!
El tema de este mes es "Hoy compartimos... ALGO QUE CREÍ PERDIDO". Como siempre, la dificultad de los temas va subiendo, cada vez se me hace más complicado hacer el post, pero me gustan los retos!!
Está más que claro que todo el mundo ha sufrido alguna vez la "pesadumbre" de creer haber pedido algo y el "alivio" posterior al encontrarlo, pero en mi caso, hoy no os traigo la historia de "algo" sino de "alguien": Nuestro perrito Chuchi (que ya murió hace dos años de viejito).
Un día cualquiera cuando mi hermana y yo éramos pequeñas, y después de haber dado mucho por saco con "un perro, un perro, un perro", mi padre, que es un consentidor (y sin permiso de mi madre), apareció con Chuchi, un bebecito de yorkshire.
El problema es que éramos demasiado pequeñas como para hacernos cargo de él, y por aquel entonces, mi madre (que ahora tiene dos perros) no estaba muy por la labor de cuidar animales, con lo cual, nuestro Chuchi fue a parar a casa de mi abuelo Paco, como todos los animales que tuvimos a lo largo de nuestra infancia (aunque eso sería otra historieta muy larga).
El caso es que mi abuelito lo educó casi como una persona. Lo llevaba siempre sin atar, y lo enseñó a esperar en la puerta del supermercado, del médico, de la farmacia... Lo convirtió en su sombra, y ninguno de los dos iba a ningún lado sin el otro. Incluso comían siempre la misma comida!!
Cuando Chuchi tenía alrededor de 10 años, mi abuelito murió, con lo cual no nos quedó otra que llevarnos al perro a nuestra casa en Murcia.
El perro jamás de los jamases había llevado correa, por tanto cuando se la poníamos no quería andar, y claro, enséñale tu a un perro ya mayor a cambiar sus hábitos. Ja, imposible!! Así es que tuvimos que terminar cediendo y, por muy ilegal que sea llevar el perro suelto, lo llevábamos siempre sin atar.
Nos acostumbramos a hacer lo que hacía mi abuelo. Que íbamos a supermercado, pues el perrito nos esperaba donde los carros, que íbamos al bar, pues esperaba sentado en la puerta, y así siempre. El caso es que como no estábamos muy acostumbrados a tener perro, un día fuimos a la frutería, nuestro Chuchi se quedó esperando en la puerta y cuando nos fuimos, nos olvidamos por completo de él (que mal me siento cada vez que lo recuerdo).
Cuando llegamos a casa nos dimos cuenta de su ausencia y volvimos corriendo, pero ya no estaba!! Casi nos da un pasmo porque él no iba a ningún lado, y menos aun con nadie desconocido, pero ya no estaba!!
+22.56.52.png) |
| Chuchi de viejecito escondido en la ropa sucia |
Fuimos rápido a la policía pero no tenían noticias de él, así es que nos fuimos a casa con todo el disgusto...
A las horas de haber buscando por el barrio y haber vuelto a casa, una niña (vecina del barrio y conocedora de que ese perro era nuestro) tocó al timbre para decirnos que se lo había llevado ella porque lo había encontrado abandonado. Qué malvada!! Si no tardamos ni 2 minutos en volver a por él!!
Nunca supimos que pasó realmente, porque cuando subió a casa, Chuchi llevaba sangre en el morrito, pero bueno, por lo demás estaba bien, y el caso es que nunca jamas nos volvimos a olvidar de él en nigún lado.
Nuestro Chuchi, alguien a quien por unas horas creímos perdido!! Menos mal que todo quedó en un susto...
Os invito a seguir nuestra FanPage y a leer a los blogs participantes en "Hoy Compartimos... ALGO QUE CREÍ PERDIDO". Gracias por leer!!